CINCO GRANDES (Y FALSOS) MITOS SOBRE LOS PRÉSTAMOS.

Mitos sobre préstamos

IDEAS QUE CONVIENE TENER MUY CLARAS ANTES DE SOLICITAR UN DINERO PRESTADO

La percepción que tenemos como consumidores se basa muchas veces en ideas preconcebidas que sólo nos llevan a cometer errores. El mundo de los préstamos es uno de los más etiquetados de forma errónea, con asunciones poco veraces y basadas en mitos que nadie se molesta en aclarar.

Desde el Banco de España se han destacado los que desde la entidad consideran los cinco grandes mitos de la opinión pública sobre los préstamos, las responsabilidades que asumimos con ellos y las consecuencias que tiene aceptar como verdad lo que no es más que un mito.

La primera de las grandes falacias sobre los préstamos es el hecho de que permite tener un dinero extra. Esta expresión es equívoca, pues el dinero prestado adelanta el capital, pero obliga a su devolución. No es un dinero extra si has de devolverlo, porque no es tuyo.

Otros errores habituales

El crédito permite mejorar nuestro nivel de vida sin coste. Mentira. Es cierto que te permite disfrutar ya de algo que aún no podrías permitirte, pero aumenta tu carga financiera por los intereses. Por tanto, puede mejorar tu nivel de vida hoy, pero no a coste cero. Hay que pensarse si esa compra es tan necesaria ahora, como para pagar más por no esperar a tener efectivo. En ese sentido, también es importante que conozcas las diferencias entre crédito y préstamo.

Las entidades no facilitan el dinero así como así, por lo que si nos prestan el capital es porque saben que podemos devolverlo. Si no, asumen la responsabilidad. Craso error. Las entidades financieras pueden cometer errores al valorar tu capacidad de endeudamiento y no pueden prever todas las situaciones que pueden llegar. La responsabilidad de devolver el capital es única y exclusivamente tuya.

Además, como ya hemos visto en los últimos años, los impagos por no asumir el compromiso de devolución tienen unas consecuencias muy graves, pues respondemos de la deuda con nuestro patrimonio presente y futuro, y con el de las personas o con los avales que hemos acordado. Por eso saber en qué consisten los diferentes tipos de préstamos es el primer paso para evitar cometer errores y encontrarnos con consecuencias indeseadas.

Patinazos peligrosos

En línea con esta última idea, existe otro falso mito sobre la negociación con las entidades prestamistas, según la cual siempre podremos renegociar las condiciones a bajo coste, cambiando el tipo de interés o ampliando el periodo de pago.

Es mejor no contar con ello, porque no existe obligación de revisar un contrato firmado en el que se recogen unas condiciones específicas. No se puede contar con comodines o paños calientes. De entrada, todas las entidades se ciñen a los acuerdos firmados. Por eso, antes que intentar renegociar las condiciones con la entidad es mejor que conozcas otras alternativas sobre cómo reducir los costes de tu préstamo.

Por último, algunas personas creen que comprar a crédito es lo mismo que comprar en efectivo, sólo que aplazando el desembolso, y no, pues beneficiarnos de un dinero 'aquí, ahora y ya' tiene un coste y hay que asumirlo. El negocio del prestamista es cobrar intereses por hacerte la vida más fácil: así de simple. Quid pro quo.

Por último, saber cómo se utiliza un simulador de préstamos puede ayudarte a tener una idea más clara acerca de qué implica el préstamo que quieras solicitar. ¡Tenlo a mano!


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