PRINCIPALES NOVEDADES DE LA DIRECTIVA MiFID II ¿MEJORA LA SITUACIÓN DEL INVERSOR?

Mifid II

LA NUEVA DIRECTIVA QUE ENTRÓ EN VIGOR EL 3 DE ENERO REFUERZA LA PROTECCIÓN A LOS CLIENTES MINORISTAS

En las últimas semanas, muchos ahorradores hemos recibido una comunicación desde nuestra entidad financiera sobre la entrada en vigor de la directiva europea MiFID II, en la que se nos explican las novedades que trae consigo y cómo nos afectan.

Si alguno de ustedes ha realizado una operación financiera (fondos de inversión, acciones, etc.) en estas primeras semanas del año, se habrá visto obligado a seguir una serie de pasos y a realizar algún tipo de cuestionario antes de poder ejecutar la operación.

Pues bien, el causante de todo esto es la nueva directiva, que refuerza la protección al inversor a través de un cribado en la oferta de productos financieros, con el fin de que sean adecuados para cubrir sus necesidades ¿Qué quiere decir esto? Significa que mi entidad solo debería dejarme acceder a todos aquellos productos financieros que yo haya demostrado que conozco bien.

Principales novedades

Aparentemente, MiFID II obliga a un servicio más personalizado para cada ahorrador. Las entidades financieras deben formar (y certificar) a las personas que nos van a asesorar a la hora de realizar inversiones. Esto no supone que en nuestro banco o caja tengamos un asesor financiero independiente, pero sí que será un profesional que nos venda lo que mejor se adapte a nuestras necesidades.

Los clientes tendremos que hacer un test de idoneidad que reflejará nuestras expectativas de inversión, necesidades de liquidez, experiencia previa en inversiones, conocimientos sobre productos, etc. Además, las entidades están obligadas a revisar anualmente los productos que tenemos contratados y a confirmar que son los más adecuados.

Por último, se simplifican los contratos, que pasan a ser más claros y sencillos, y se refuerza la transparencia de comisiones y costes. Los asesores independientes y gestores de carteras no podrán cobrar retrocesiones u otros incentivos.

Algunos peros

MiFID II refuerza las normas de conducta del intermediario (entidades financieras) con el cliente y las completa con una gobernanza del producto que supone el control del diseño y distribución de los productos. Sin embargo, no puede defendernos de nosotros mismos.

Si mentimos en los test de idoneidad, podemos tener acceso a productos que no controlamos y todos estos esfuerzos serían baldíos. Por otro lado, hay que tomarse el tiempo necesario para realizar estos test, que son un poco aburridos, y procurar hacerlos lo mejor posible, porque si fallamos también puede ocurrir que no nos 'dejen' invertir en productos en los que sí queremos invertir.

Por otro lado, si estamos en proceso de formación no queda claro en ningún sitio si podemos repetir los test unos meses más tarde para que nos permitan operar con productos más técnicos, ni si las personas de avanzada edad deben repetirlos de vez en cuando para valorar la necesidad de que se vaya limitando el abanico de productos en los que deberían invertir...


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