PRODUCTOS FINANCIEROS: SICAV

Sicav

UN PRODUCTO DISEÑADO PARA LOS MÁS RICOS DEL QUE TE PUEDES BENEFICIAR EN PARTE

Si utilizamos la definición de SICAV de la wikipedia nos diría que se trata de una figura o forma jurídica de inversión colectiva (Sociedad de Inversión de Capital Variable), pero eso nos aportaría muy poco. Si dijéramos que las SICAV son la forma de inversión preferida de los más ricos, nos entenderíamos mejor.

Son un híbrido entre un fondo de inversión (finalidad financiera) y una sociedad anónima (accionistas) con algunas salvedades, y se crearon a finales de los años ochenta para evitar la fuga de capitales a países con legislaciones menos restrictivas.

Su finalidad es invertir en activos financieros para obtener un beneficio, como los fondos de inversión, pero tienen pros y contras que debes de conocer, sobre todo si eres un inversor sin experiencia.

Ventajas de las SICAV

La principal ventaja que se obtiene con una Sociedad de este tipo es fiscal, pues el beneficio alcanzado con ella tributa al 1% frente a los tipos cercanos al 30% que pagaría otro tipo de sociedad.

El inversor o accionista tributa por la plusvalía obtenida al tipo establecido para las rentas de capital (19%-27%, según su renta).

Otras ventajas de las SICAV son la liquidez (cotizan en el mercado) y el control de la inversión (estrategia a medida de los accionistas), aunque también permiten cambios en su capital inicial o la pignoración de acciones (utilizarlas como aval en operaciones financieras).

Desventajas de las SICAV

Cuando decíamos que estos vehículos de inversión eran para ricos no mentíamos, pues para constituir una Sociedad de este tipo hay que tener un capital mínimo inicial de 2,4 millones de euros y un número mínimo de cien accionistas.

La gestión de la SICAV la lleva un profesional financiero, siguiendo los dictados del accionista mayoritario o promotor de la Sociedad, por lo que tomar una participación en una de ellas, es como hacerlo en un fondo de inversión, porque quien decide qué se hace con el capital (dónde y cómo se invierte) no eres tú (accionista minoritario) sino el capitalista mayoritario.

Vamos, que si eres rico, puedes crearte una SICAV, pero si no lo eres, solo puedes invertir tu dinero en una sociedad que se rige por los dictados de alguien que sí lo es y esperar a que no se equivoque en sus decisiones. En este caso, la aparición de servicios de asesoramiento financiero automatizados, llamados roboadvisors (robots), pueden resultarte una opción a considerar, ya que ayudan ayudan al ahorrador a crearse una cartera de inversión ajustada a sus necesidades, sin los costes de las empresas de asesoría ni las condiciones de una SICAV.


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