QUÉ ES EL APALANCAMIENTO FINANCIERO

Economía doméstica

APALANCARSE ES ENDEUDARSE PARA INVERTIR, POR LO QUE LOS PRODUCTOS APALANCADOS SON MUY PELIGROSOS

La definición de apalancamiento financiero es muy sencilla y no se aplica sólo a las empresas. Las familias y particulares también recurrimos a él de vez en cuando. Lo importante es gestionarlo con cabeza para no superar los niveles de endeudamiento que nuestras finanzas particulares o familiares nos permiten; esto es, el 30-40% de los ingresos mensuales netos.

Apalancarse consiste en utilizar deuda (dinero a crédito o productos apalancados) para aumentar el capital disponible para invertir. Lo podemos definir como la relación entre el capital propio y el capital prestado. Por ejemplo, un apalancamiento 1:2 supone que por cada euro de mi propiedad, invierto dos euros en total.

Cuanto mayor sea el nivel de deuda, mayor será el nivel de apalancamiento. Gracias a esta forma de inversión, podemos maximizar la rentabilidad una operación, pues ponemos a trabajar más capital. Si la operación es rentable, el beneficio obtenido crece exponencialmente.

Tipos de apalancamiento

  • Apalancamiento Financiero positivo:

    Cuando la rentabilidad obtenida en la operación es mayor al importe de los intereses y las comisiones que se pagan por el crédito.
  • Apalancamiento Financiero Negativo:

    Cuando el rendimiento es inferior al interés y las comisiones que se pagan por el capital que nos han prestado.
  • Apalancamiento Financiero Neutro:

    Cuando la rentabilidad obtenida es similar o igual a los intereses y las comisiones abonados por el capital prestado.

Ventajas e inconvenientes

Ante la imposibilidad de conocer la rentabilidad final de una operación, el riesgo que se asume en un apalancamiento financiero siempre es muy alto. Si la operación sale bien, todo es estupendo, pero si no es así, el resultado puede ser desastroso.

Invertir en productos apalancados supone no sólo la posibilidad de perder lo invertido, sino de perder también un dinero que no teníamos previsto gastar. Una operación de mil euros apalancada en 1:2 que sale mal te supone perder dos mil euros de los que mil no son tuyos (intereses).

No conviene nunca invertir lo que no tienes. Y da igual que sea un préstamo o una inversión a través de un producto financiero apalancado. La avaricia siempre es una mala consejera.


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