¿QUÉ IMPLICA LA VOLATILIDAD EN LAS INVERSIONES?

Volatilidad

LA IMPORTANCIA DE CONOCER BIEN UN PRODUCTO FINANCIERO DETERMINADO Y SU COMPORTAMIENTO

Todos los que alguna vez hemos invertido en algún tipo de activo con riesgo (descartamos depósitos y cuentas bancarias remuneradas) hemos sufrido algún tipo de volatilidad, a veces más de la que nos hubiese gustado.

El término suena muy técnico, pero no deja de ser algo tan obvio como una medida estadística que mide las variaciones en el precio o la cotización de un activo en un tiempo determinado. Para que te hagas una idea, si te gustan el ciclismo o las carreras de montaña, la volatilidad es el mismo concepto que el desnivel acumulado en una prueba.

Para valorar si la volatilidad es elevada o no, matemáticamente es una desviación estándar y se usa su media histórica. Cuanto más regular es la evolución de un activo (renta fija), menor es su volatilidad.

¿Por qué es importante?

En productos financieros con algún tipo de riesgo, la volatilidad se traduce en la medida de ese riesgo asumido. Cuanta mayor sea la distancia de un activo en sus alzas o sus bajas a la media de sus cotizaciones, mayor la variación de sus precios y, por tanto, su riesgo. Por lo tanto, es importante saber qué factores impulsan a la bolsa de valores.

La volatilidad es muy importante porque nos permite tomar la decisión de si entramos o no entramos en un producto que tiene unas fuertes sacudidas de precios. Se la conoce como la medida del miedo porque no todos los inversores pueden asumir que sus ahorros sufran variaciones pronunciadas, independientemente de si al final de un periodo su saldo es positivo. Tener conocimiento de cómo es la bolsa, nos ayudará a asumir riesgos y a tomar decisiones.

Lo que un ahorrador siempre debe entender es que la volatilidad solo mide el comportamiento pasado y no es garantía de evolución futura. Un activo puede sufrir una fuerte volatilidad puntualmente, pero retornar después a unos niveles más acordes con su histórico.

¿Cómo gestionar la volatilidad?

Dicen los expertos que la mejor manera de gestionar el riesgo es a través del conocimiento de los activos y las estrategias que se tienen para cada uno de ellos. Entender que has comprado un activo volátil y que te puede dar sustos es el mejor remedio para evitar sorpresas.

En una cartera, lo habitual es diversificar los activos para que la rentabilidad total sea más alta y para que la volatilidad del conjunto de ellos se encuentre en unos niveles aceptables. Los activos se diversifican de muchas maneras, siendo la más habitual una cesta con distintos tipos de activos, mejorada con una diversificación geográfica.

En activos de deuda, también se busca una cesta con distintos vencimientos, con el fin de controlar la duración media de la cartera y una rotación ordenada de las emisiones adquiridas por el ahorrador.


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