AHORRAR CON TUS CUENTAS BANCARIAS EN UN ENTORNO DE TIPOS BAJOS

Ahorra en tus cuentas bancarias

LA NUEVA REALIDAD FINANCIERA INVITA A QUEDARNOS CON UNA SOLA ENTIDAD

Una de las mejores maneras de ahorrar es la de no regalar tu dinero pagando por servicios que no te dan o que desconoces que tienes. Las cuentas bancarias son en la actualidad uno de esos desagües por los que se te está yendo el dinero, lo sepas o no lo sepas.

Venimos de una época en la que lo fácil era abrir cuentas bancarias y dejarlas morir sin cerrarlas a pesar de que no tuvieran actividad. Había muchos tipos de cuentas y como cada una podía tener unas condiciones distintas, terminábamos con varias cuentas para realizar distintas funciones.

Sin embargo, la crisis que se inició en 2008 ha tenido como consecuencia una política de bajos tipos de interés en Europa, que recorta mucho los márgenes de las entidades financieras tradicionales (bancos y cajas) y las anima, por tanto, a subir las comisiones que cobran por sus servicios.

Ya no es rentable tener más de una cuenta bancaria

A las entidades les supone un coste el hecho de tener cuentas abiertas sin actividad, por lo que la nueva política comercial tiende a penalizar a los clientes menos rentables y a premiar a los que sí lo son.

Si sumamos las comisiones anuales que sufre una cuenta bancaria tradicional (normalmente se paga trimestralmente) podemos alcanzar tranquilamente los cien euros. Un dinero que nos podemos ahorrar si escuchamos las propuestas comerciales de las entidades financieras.

Para que nos hagamos una idea de lo que podemos ahorrarnos, las entidades nos ofrecen la retirada de las comisiones en distintos servicios tales como la administración y mantenimiento, las cuotas de las tarjetas de crédito y débito, las de transferencias (varían según importe y canal), las de ingreso de cheques nacionales y las molestas comisiones por sacar dinero de cajeros de otras entidades (siempre sujetas a los acuerdos comerciales).

¿Y qué piden a cambio?

Fidelidad, lo que se traduce en 'deja todo a una única entidad financiera' para que mediante una relación más estrecha, puedas beneficiarte de bonificaciones que te supongan menos costes financieros a lo largo de un año.

Cada entidad tiene su propia política de fidelización, pero todas parten de la domiciliación de los ingresos mensuales (nómina o pensión) y ofrecen una serie de incentivos que van más allá de la eliminación de las comisiones más habituales y entre los que se cuentan ventajas para pedir créditos o préstamos, domiciliaciones sin coste o seguros más económicos.

Otras formas de evitarse las comisiones son la titularidad de un mínimo de acciones de la entidad financiera -en el caso de que éstas coticen en el mercado- o el mantenimiento de un saldo (elevado) en productos de ahorro durante un período mínimo anual, pero esto ya no está al alcance de todo el mundo.


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