CÓMO EDUCAR A NUESTROS HIJOS ADOLESCENTES A ADMINISTRAR SU DINERO

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LOS PEQUEÑOS Y SU AHORRO CRECEN ASÍ QUE TAMBIÉN HA DE HACERLO SU NIVEL DE EDUCACIÓN FINANCIERA

En un post anterior desarrollamos algunas ideas para educar a nuestros hijos más pequeños en la administración de su dinero. Desde el conocimiento del origen del dinero, las distintas monedas, su valor, etc. hasta llegar a las cuentas bancarias dirigidas especialmente para ellos.

Sin embargo, a partir de la adolescencia, tenemos que dar un paso más y aumentar el conocimiento de nuestros hijos a través de una mayor implicación en las finanzas familiares. También, en el conocimiento de las decisiones financieras que se toman y el porqué de cada una de ellas. Como dicen los expertos, las enseñanzas deben ir adecuándose a la edad.

Y no olvides que a partir de los 18 años, son dueños legales de sus productos bancarios y que pueden pedirnos cuentas de cómo hemos gestionado su patrimonio personal mientras han sido jóvenes.

Cuentas bancarias

De la misma manera que las entidades financieras nos ofrecían una cuenta infantil para los primeros años de la vida de nuestros pequeños, con unas características concretas (no pueden sacar el dinero, el capital está remunerado, las comisiones son bajas, etc.) a medida que maduran, nos ofrecen otras cuentas más evolucionadas.

Aunque no son productos idénticos en todas ellas, por lo general, a partir de los 14 años ya podemos encontrar otro tipo de cuenta para adolescentes. En las nuevas, los usuarios ya tienen tarjeta de débito para acceder a su dinero, que sigue estando remunerado si no lo tocan, y siguen teniendo unas comisiones menores.

Conviene jugar con este cambio de cuenta bancaria para educar a los adolescentes en que su dinero está un paso más cerca de ellos, en cómo cambia su relación con la entidad financiera (antes sólo iban a depositar dinero, por ejemplo) y en su responsabilidad: tener el dinero más accesible no implica que se lo gasten en un capricho de adolescencia.

Otros productos financieros

Como gestores del dinero de nuestros hijos tarde o temprano debemos tomar la decisión de poner ese dinero a trabajar. A partir de un cierto nivel de ahorro, nos vemos obligados a valorar si la remuneración que reciben por su dinero en una cuenta bancaria es o no es adecuada.

En estos momentos, con los tipos de interés en mínimos, la rentabilidad que obtenemos por el capital no cubre los gastos de la cuenta. Eso nos pone en un brete porque ¿qué hacemos, dejamos languidecer el ahorro de nuestros hijos en una cuenta que no les aporta nada, o asumimos un cierto nivel de riesgo con su dinero?

Mi consejo es que demos un paso adelante y avancemos en su educación financiera. Existen productos para ese fin: instrumentos de ahorro de bajo riesgo y comisiones que pueden sumar ahorro al ahorro de nuestros pequeños. Sólo hay que saber mirar en el mercado y echarles una mano, pues muchas veces hay que contratar con su dinero productos a nuestro nombre...


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