CONCEPTOS BÁSICOS DE INVERSIÓN: RIESGO Y BENEFICIO

Inversión

Uno de los principales factores que debemos tener en cuenta a la hora de invertir o, simplemente, de obtener algo de rentabilidad por nuestro dinero, es el baremo riesgo-beneficio, que se explica diciendo que cuanto mayor sea el riesgo de una inversión, mayor ha de ser su beneficio potencial.

Esta idea tan simple no siempre se cumple. Hay personas que por falta de educación financiera se hacen con activos de alto o muy alto riesgo pensando que invierten en productos de bajo riesgo.

El riesgo en las inversiones se mide de dos maneras: Por la volatilidad del precio de los activos o por el riesgo puro y duro de perder una parte importante, la totalidad o más de lo invertido, según el instrumento de inversión.

La volatilidad supone poner tu dinero en un activo cuyo precio varía mucho y, por lógica te puede dar sustos que no deseas (bajadas). El riesgo puro y duro supone poner tu dinero en un activo que puede hacerte ganar o perder mucho en un periodo determinado.

Muchos ahorradores olvidan que la incertidumbre sobre el retorno de la inversión no es el único riesgo. También deben considerar como tal el tiempo que deben estar invertidos para obtener la rentabilidad esperada y la posibilidad de que no pueden utilizar el capital durante un tiempo determinado (plazos de la inversión).

Productos de bajo riesgo

Medir el riesgo de un producto financiero no es fácil porque cada uno de nosotros valora ese riesgo de manera distinta. Sin embargo, se considera que los productos financieros de menor riesgo (y por tanto de menor rentabilidad) son los depósitos y las cuentas bancarias de plazo fijo.

En estos productos la rentabilidad es generalmente muy reducida (sobre todo si los tipos de interés oficiales están en niveles bajos) y suelen ser más bien formas de no perder lo ahorrado que de ganar dinero.

La inversión en renta fija o deuda pública es la siguiente opción para los ahorradores adversos al riesgo. La deuda consiste en prestar tu dinero a una entidad pública (Estado, CCAA o Ayuntamiento) durante un tiempo concreto a cambio de una rentabilidad determinada.

Productos de alto riesgo

Si esa misma deuda anterior la acordamos con una empresa, ya estamos asumiendo un riesgo mayor, pues la posibilidad de impago aumenta. Que una de las mayores empresas españolas quiebre es poco probable, pero como es más probable eso que la quiebra de un país, la compañía ofrece más rentabilidad por nuestro dinero a cambio de ese mayor riesgo.

La siguiente opción es invertir directamente en acciones, que son participaciones en el capital de una empresa cotizada. Con ellas nos hacemos dueños de la entidad y ganamos dinero a través del dividendo y del precio que debería aumentar si la empresa va bien. Si la empresa va mal, respondemos con todo nuestro dinero y el precio de nuestras acciones, baja.

En cualquier caso, lo más importante es entender que no existen las gangas en el mundo de la inversión. Aunque usted no conozca un producto determinado, si le venden una rentabilidad superior a la de otros productos, hágase a la idea de que lleva consigo un riesgo mayor.


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