DIFERENCIA ENTRE UNA GESTIÓN PASIVA Y UNA ACTIVA

Diferencias entre una gestión pasiva y un activa

¿DEJAMOS NUESTRO AHORRO DORMIDO EN UN PRODUCTO CONCRETO O TOMAMOS LAS RIENDAS DE NUESTRO DINERO?

Cuando pasamos de ser ahorradores a ser inversores y ponemos nuestro dinero a trabajar en fondos de inversión, debemos tomar una decisión muy importante: ¿Queremos y podemos realizar una gestión activa de nuestro dinero u optamos por una gestión pasiva?

Si tomamos la primera opción, nos limitaremos a seguir una estrategia de comprar y mantener (del inglés buy and hold), en la que elegiremos todo lo bien que podamos un activo o clase de activo concreto y lo aguantaremos un periodo de tiempo, más bien largo, con revisiones puntuales de vez en cuando.

Si tomamos la segunda opción, dedicaremos mucho tiempo a la bolsa de valores para elegir el activo o activos donde invertir, pero revisaremos la cartera con asiduidad y haremos muchos movimientos de entrada y salida no en uno, sino en varios activos en periodos cortos de tiempo.

Gestión propia o ajena a nosotros

En el caso de que nos decantemos por productos gestionados por expertos (fondos de inversión, por ejemplo), la gestión pasiva se traduce en construir una cartera que replique a un indicador bursátil determinado a través de fondos indexados o fondos cotizados (ETFs).

Su objetivo no será el de batir al índice, sino el de copiar sus movimientos con la mayor fidelidad posible: que mirando en el periódico la evolución del indicador, puedas saber cómo va tu inversión.

La gestión activa en productos gestionados por otros, supone dejar en sus manos las decisiones de compra y venta de los activos, así como los tiempos de entrada y salida de todos y cada uno de los activos que ellos consideren.

Su objetivo no es el de replicar al indicador sino el de batirle, por lo que el gestor debe tomar las decisiones que crea necesarias para conseguir este fin.

Ventajas y desventajas

Los detractores de la gestión pasiva indican que replicar a un índice no es tan fácil y que en indicadores que recogen la evolución de muchas acciones (S&P 500, por ejemplo) puede ser costoso. Además, compran las acciones del índice vayan bien o mal.

Sus costes son mucho menores y resultan más transparentes y fáciles de seguir por los ahorradores con un alto grado de diversificación (permiten poseer muchas empresas con poco dinero). A largo plazo, lo han hecho mejor que muchos fondos de gestión activa.

Por costes, la gestión activa precisa de un equipo más numeroso (comisiones) para poder tomar las decisiones en cada momento. Si lo hacen bien, sus beneficios son mayores, pero si no lo hacen bien constantemente... Además, pueden optar por no invertir y esperar tiempos mejores en liquidez (y para eso no les necesitas).

En general, la inversión pasiva es más conservadora y más barata. Por contra, la inversión activa tiene mayor riesgo y ofrece su mejor versión cuando los mercados están complicados y precisan de un seguimiento más constante.


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