INVERTIR Y AHORRAR BIEN SIN PERDER DE VISTA LOS IMPUESTOS

Invertir  bien sin perder de vista los impuestos

CADA PRODUCTO TIENE UNA FISCALIDAD. CONOCERLA ES CLAVE PARA UNA CORRECTA PLANIFICACIÓN

La clave para que los impuestos no echen al traste tu ahorro es la planificación. Planificar consiste en preocuparte de los tributos a lo largo de todo el año y no únicamente cuando entramos en el periodo de tributación (mayo). En anteriores posts, te contamos cómo mejorar tus finanzas personales.

No todos los productos de ahorro/inversión tributan igual, por lo que a la hora de buscar la máxima eficiencia fiscal, hay que invertir con los instrumentos que más convengan en cada momento de nuestra vida. Asimismo, gestionar bien el ahorro en las diferentes etapas de la vida laboral, nos permitirá disfrutar al final de la misma.

Por ejemplo, si estamos desgravándonos por el pago de la vivienda habitual al máximo, no es rentable invertir en productos cuya rentabilidad provenga fundamentalmente del ahorro fiscal (desgravaciones), como pueden ser los diseñados para la jubilación.

Cada producto tiene sus propias ventajas fiscales. Esta son, desde un punto de vista tributario, las características de los productos más populares que se abonan como rentas de capital.

Depósitos, deuda, fondos y acciones

Los depósitos y las cuentas corrientes tienen una tributación muy simple, pues el beneficio tributa según los tipos generales del ahorro (19%, 21% o 23%, según si el beneficio supera los 6.000 o los 50.000 euros).

Dentro de la deuda, la tributación depende de si se espera al vencimiento y se paga por el beneficio de los cupones o si se vende el activo antes, que se paga por la diferencia entre el precio de compra y venta (beneficio). En ambos casos, son rendimientos de capital mobiliario.

Con las acciones no pasa nada, salvo que cobres dividendo (te lo abonan ya con retención fiscal) o las vendas, con lo que de nuevo abonas por el beneficio obtenido en la compraventa. Como en estos activos es más fácil obtener pérdidas, recuerda que estas pueden compensarse con las ganancias logradas con otros activos.

Por último, los fondos de inversión tampoco tributan hasta su venta, pero añaden la ventaja de que puedes evitar el pago de impuestos si trasladas el capital de un fondo a otro y difieres el pago al momento en el que te interese hacer beneficios y 'pasar por caja’. Según la última edición del Global Investment Survey, el 34% de los encuestados en España afirma que la tributación y comisiones son el talón de Aquiles de los fondos de inversión.

PPAS, PIAS y Planes de pensiones

La fiscalidad siempre ha sido una de las grandes ventajas de los productos de ahorro para la jubilación. Por eso es tan importante conocer estos detalles antes de abrir o aportar a un instrumento de este tipo. Nuestro consejo: empieza por invertir en tu educación financiera para saber maximizar tus ahorros.

Por ejemplo, los Planes de pensiones te permiten restar tus aportaciones anuales de tu base imponible hasta en 8.000 euros anuales. Sin embargo, no puedes rescatar el dinero hasta el momento de la jubilación y tributan no como rentas de capital por el beneficio, sino como renta general por el total del dinero.

En el caso del Plan de Previsión Asegurado (PPA), como es un seguro de vida en realidad, la fiscalidad es la misma que los Planes de pensiones, incluyendo el máximo de los 8.000 euros anuales.

Por último, el PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático obliga a mantener la inversión durante cinco años y a recuperar el capital como renta vitalicia y no como capital para obtener la máxima rentabilidad fiscal.

Como todo esto no es fácil y cambian la legislación y la situación personal de cada ahorrador, una buena opción es dejarlo en manos de asesores fiscales o financieros, que valoren la idoneidad de comprar o vender en cada ejercicio fiscal y nos ayuden a maximizar el ahorro desde un punto de vista fiscal.


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