PRINCIPALES ALTERNATIVAS A LOS DEPÓSITOS BANCARIOS

Alternativas a los depósitos

DEUDA, CESTAS DE BONOS O FONDOS DE INVERSIÓN, SÍ. DEPÓSITOS EN EL EXTRANJERO, NO

Con los tipos de interés en niveles mínimos, la rentabilidad que pueden pagarnos las entidades financieras por nuestro dinero en depósitos y cuentas remuneradas es muy bajo.

Normalmente, recurrimos a los depósitos por su accesibilidad y la transparencia en su funcionamiento como producto financiero, pero también y sobre todo, por su bajo riesgo.

Siempre se ha mantenido como verdad indudable que en las inversiones cuanto mayor sea el riesgo, mayor ha de ser el beneficio, pero en la actualidad, el riesgo cero implica rentabilidad cero, por lo que hay que aceptar un cierto nivel de aventura.

Algunos ahorradores han buscado en depósitos fuera de España la rentabilidad que no les daban aquí, pero se han olvidado de dos enormes riesgos: el riesgo divisa (si baja la moneda del otro país, adiós beneficio) y el riesgo garantía de depósitos.

En España, el Fondo de Garantía de Depósitos cubre las eventuales pérdidas de un depósito nacional hasta 100.000 euros por persona y entidad. Si el producto se encuentra fuera de nuestras fronteras, la eventual garantía será la del otro país, si la tiene.

Por tanto, la mejor alternativa a un depósito no es un depósito en otro país.

Alternativas en el mercado de deuda

Dependiendo del importe que tengamos para invertir, el abanico de posibilidades es más amplio. Así, tenemos dos opciones para mejorar la rentabilidad de un depósito sin elevar demasiado el riesgo de nuestra cartera.

La primera opción pasa por hacerse con una cesta de renta fija. Lógicamente, hay que comprar deuda pública de distinta duración y mantenerla a vencimiento. Por ejemplo, una parte de la cartera en productos a cinco años y otra en productos a vencimientos más cortos que iremos renovando cuando venzan.

Una variante de esta primera opción es hacerse partícipe de una cartera de bonos creada por una firma especializada en deuda y con fecha de vencimiento determinada. Ellos eligen los activos de la cartera y lo van gestionando en el día a día. Nosotros nos subimos a la cesta que tenga el vencimiento que nos interesa, y punto.

Fondos de inversión

Si lo piensa usted detenidamente, esta segunda opción en el mercado de deuda no es muy diferente a comprar un fondo o una cartera de fondos de inversión en renta fija, dependiendo del importe.

Con varios fondos de inversión, tendríamos diversificada la cartera (duración, emisores, riesgo, etc.) con una elevada liquidez y a partir de importes más pequeños que comprando directamente las emisiones.

Otra ventaja que ofrecen los fondos de inversión es la fiscal, pues podemos retrasar el pago de impuestos al momento deseado, pudiendo cambiar el capital de un fondo a otro sin pasar por Hacienda.

Y no podemos olvidar que es un producto sin caducidad, en el que los activos rotan y no hay que plantearse la inversión cada cierto tiempo, además de que su gestión está en manos de profesionales expertos con medios y conocimientos para valorar las distintas inversiones.


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