PRODUCTOS DISEÑADOS PARA UNA JUBILACIÓN TRANQUILA

Productos Jubilación

PLANES DE PENSIONES, DE PREVISIÓN, INDIVIDUALES O SEGUROS, TODO UN ABANICO DE POSIBILIDADES

La primera opción que nos viene a la cabeza cuando pensamos en productos de ahorro a largo plazo, con vistas a tener una jubilación tranquila, son los planes de pensiones. Pero el mercado español ofrece otras opciones que pueden ajustarse mejor a las particularidades de cada uno de nosotros.

Una de las claves que más explotamos los españoles es la de los beneficios fiscales que ofrezcan estos productos, pero hay que ver este ahorro a largo plazo dentro de una planificación total de nuestro dinero.

También hay que pensar que la vida y el ahorro no terminan con la jubilación y que hay que seguir planificando un futuro más allá de esa fecha.

Planes de pensiones y PPAs

Con un plan de pensiones tradicional acumulamos un capital que solo podemos recuperar en la jubilación (salvo casos muy puntuales) y que va creciendo en manos de profesionales que eligen los activos financieros en los que invertir. Su ventaja fiscal es que las aportaciones se deducen de la base imponible del impuesto sobre la renta de cada año, dentro de unos límites.

Lo cierto es que en España existe una cartera muy reducida de planes de pensiones (unos 1.400 en verano de 2016) y en su inmensa mayoría son de renta fija (bajo riesgo y baja rentabilidad), por no entrar en el desagradable asunto de su escasa rentabilidad global (hay pocos buenos).

La segunda opción más conocida son los Planes de previsión asegurados (PPA), que toman la forma de un seguro de vida que se percibe en el momento de la contingencia pactada; en este caso, la jubilación. Su fiscalidad es la misma que la de los planes y su rentabilidad parecida, pues los seguros priorizan la preservación del capital al retorno (invierten en activos de muy bajo riesgo).

PIAS y Seguros de jubilación

El PIAS o Plan Individual de Ahorro Sistemático no es realmente un producto para la jubilación, pero puede adaptarse a ello. Es un seguro de pago anual con el que constituimos una renta vitalicia asegurada que empezamos a cobrar tras la jubilación. No tiene beneficios fiscales durante la vida laboral y solo los tiene después si el capital se recupera como renta vitalicia.

Los seguros de jubilación son un seguro de vida, parecido entonces a un PPA o PIAS, con la salvedad de que la prestación se puede recibir en forma de capital o renta (temporal o vitalicia). No existen límites con respecto al importe de las primas y no te las deduces en la renta. Según como recuperes el capital, sufres una tributación u otra.

Por último, una de las opciones más razonables, pero menos explorada, es una cartera bien diversificada de fondos de inversión. Esta es una interesante opción para quien quiere gestionar sus ahorros más allá del retiro laboral. No tiene ventajas fiscales en las aportaciones, pero puedes diferir el pago de impuestos hasta el día que los vendas.


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