PRODUCTOS FINANCIEROS: DEPÓSITOS BANCARIOS

Depósito bancario

CARACTERÍSTICAS PRINCIPALES DE UN DEPÓSITO BANCARIO

El negocio bancario consiste en tomar dinero de los ahorradores y prestárselo a los que necesitan financiación. Entre las comisiones de gestión de ambos servicios y la diferencia entre lo que paga de intereses a los primeros y lo que cobra de intereses a los segundos, está su beneficio.

Los depósitos bancarios son un préstamo a una entidad bancaria durante un plazo determinado y a cambio de un interés concreto. No se trata de dejar el dinero parado en una cuenta a cambio de un interés, sino de ceder tu dinero a un banco para que haga negocio con él.

La rentabilidad de estos productos proviene del precio oficial del dinero (intereses que se cobran los bancos por prestarse dinero unos a otros) por lo que con los tipos oficiales en niveles bajos, el retorno de los depósitos es muy escaso o nulo. Además, esta rentabilidad está sujeta a retención a cuenta del Impuesto sobre la Renta.

Tipos de depósitos bancarios

Cuentas corrientes: Las cuentas más habituales, que permiten al cliente domiciliar ingresos (nóminas y pensiones) y recibos (luz, gas, etc.). El cliente puede ingresar y retirar dinero cuando quiera sin pagar penalización. El dinero no está remunerado y la cuenta sufre una comisión anual de mantenimiento.

Cuentas de ahorro: Son muy parecidas a las cuentas corrientes pero se diferencian en que la disponibilidad del dinero no siempre es inmediata y que los distintos pagos y cobros efectuados se anotan en una libreta. Suelen ofrecer una retribución algo mayor que las cuentas corrientes, pero también sufren comisiones por servicio.

Depósitos a plazo fijo: Son el producto de ahorro más conocido. Antes se llamaban imposiciones a plazo fijo. El dinero se deposita en una cuenta durante un plazo determinado (12, 18 o 24 meses) a cambio de un tipo de interés, pero no se puede sacar antes del plazo comprometido sin penalización.

Pros y contras de los depósitos bancarios

Los depósitos son una inversión segura siempre que el banco sea solvente. Si el banco quiebra, el fondo de garantía de depósitos devuelve el dinero depositado hasta un máximo de 100.000 euros. Por encima de este importe, los ahorradores pueden sufrir alguna pérdida si el banco quiebra.

Además, son un producto muy sencillo y transparente en su funcionamiento, pues son un préstamo de capital a una entidad financiera durante un tiempo determinado a cambio de un interés concreto.

Lo peor que tienen los depósitos es su rentabilidad, que suele ser muy baja y sufrir retención fiscal, y el hecho de que la disponibilidad del dinero no sea inmediata: si el cliente quiere rescatar un depósito antes del vencimiento del mismo, debe hacer frente a una penalización por incumplimiento de contrato.


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