¿QUÉ TIPO DE AHORRADOR ERES?

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Si agrupamos a los ahorradores en tipologías según la forma que tienen de afrontar esta necesidad, podemos ver qué le falla a cada uno y cómo poder solucionar su problema.

Por ejemplo, el ahorrador ideal es aquel que mantiene la disciplina que precisa para alcanzar las metas que se ha propuesto dentro de una estrategia planificada.

Por otro lado, tenemos al ahorrador pésimo, que no es aquel que no consigue ahorrar, sino el que tiene tendencia a vivir por encima de sus posibilidades y gasta más de lo que ingresa.

¿Eres tu uno de esos extremos, o te identificas más con estos otros tipos de ahorrador...?

Tacaños, sin voluntad, sin estrategia...

El ahorrador tacaño es aquel que vive con el lema del no gasto llevado a extremo. Es verdad que obtiene resultados espectaculares, pero trabaja sin objetivos porque no disfruta con el premio, sino con la acumulación de dinero.

El ahorrador de descuentos es un fan de los cupones y las ofertas de todo tipo que ofrecen las tiendas (2x1, 3x2, etc.) No disfruta con el ahorro, sino que se entretiene ahorrando, pero de una manera muy concreta y limitada. Tampoco sigue una estrategia y su objetivo sólo es el de ahorrar con descuentos. Creen que ahorran, pero realmente son sólo malos compradores.

El quiero y no puedo es un ahorrador que tiene un objetivo de ahorro, pero le falta voluntad para alcanzarlo y se suele gastar el capital antes de tiempo. Cualquier instrumento de ahorro que le impida acceder al capital antes de un tiempo determinado facilitará su tarea.

Indolentes, pesimistas, dejados...

Mañana empiezo. Este tipo de ahorrador es uno de los más habituales en la sociedad. Vive el presente y, mientras su nivel de ingresos le permita una vida desahogada, no ahorrará. Para ellos, la financiación es la única forma de comprar algo caro o de tapar 'goteras' en el día a día. Suelen ser los que más se lamentan cuando llega la jubilación o pasan por un periodo de vacas flacas. Un plan de pensiones o Pias (Plan Individual de Ahorro Sistemático) donde el dinero no puede salir fácilmente son una buena idea.

El ahorrador a medias es el que acumula el dinero en un fondo sin planificación, pensando sólo en tener un colchón para emergencias. Es un poco pesimista y no piensa en las posibilidades de un ahorro con fines gratificantes. Le gusta tener cubiertas las espaldas para imprevistos, pero carece de objetivos a largo plazo, pues siempre encuentra alguna gotera por el camino. Separar el ahorro en emergencias y otros objetivos suele ser la solución.

El ahorrador de fin de mes es el que ahorra lo que le sobra y carece de objetivos o estrategia. Un producto que le obligue a ahorrar una cierta cantidad fija al mes es la solución.


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