TÉCNICAS DE AHORRO JAPONESAS QUE PUEDEN AYUDARTE EN TU VIDA

Seguros para evitar disgustos financieros por nuestras mascotas

A los japoneses se les conoce por su austeridad y por su fuerza de voluntad. En su cultura se les inculca la importancia del ahorro desde pequeños y ellos lo ponen en valor durante el resto de su vida. Partiendo de esa base, podemos aprender de su filosofía de vida mucho más que de sus pequeños trucos financieros.

Desde estas páginas, recomendamos cambiar la cultura del ahorro para lograr nuestras metas financieras. Priorizar lo que de verdad importa, eliminar caprichos innecesarios y guardamos ese dinero, nos permitirá alcanzarlas sin vivir una vida de ermitaños. Ellos llaman objetos vacíos a todos esos objetos inservibles o vicios insanos que se comen nuestro dinero.

La máxima japonesa es no acumular, por lo que no les resulta difícil desprenderse de todo lo no resulta estrictamente necesario. Y así ahorran. Pero como somos españoles, te contamos un par de trucos a la japonesa para que logres tus fines .

 

El ahorro debe inculcarse desde pequeños, ser una cuestión cultural.

Kakebo

Si vas a una librería o papelería puedes preguntar por él, porque kakebo no es más que un cuaderno en el que ir apuntando los gastos mensuales. Es una especie de agenda para las finanzas personales y se publica una edición nueva cada año conforme al calendario.

Es un librillo de cuentas, un diario financiero, en el que se apuntan los ingresos y gastos de cada mes. Precisa de una voluntad férrea de apuntarlo todo porque sólo así podrá devolvernos una foto exacta de nuestras finanzas. Es un poco como esas apps financieras que nos podemos descargar en el móvil.

Kakebo organiza los gastos por semanas y meses, pero también por secciones, de ahí que haya sido el origen de muchas de estas aplicaciones móviles. Utilizarlo correctamente nos permitirá alcanzar nuestro objetivo de ahorro, pero hay que tener una voluntad a la japonesa para no dejarse nada sin apuntar.

Kakebo es un cuaderno donde ir apuntando los gastos. La clave es apuntarlo todo.

La moneda más grande

La estrategia consiste en retirar del monedero las monedas de dos euros cuando nos lleguen, lo que supone ahorrar cada día un poco. En las entidades financieras nos regalan blisters o plásticos para hacer paquetes específicos para todas y cada una de las monedas en curso, lo que resulta una ayuda . Blíster cerrado, blíster ahorrado.

Si retiramos las de dos euros, el blíster es de solo veinticinco monedas y el premio, de cincuenta euros. Uno al mes, son 600 euros al año, una cifra considerable y que merece la pena establecer como objetivo. Por lógica, los blísteres de monedas más pequeñas pueden ser más fáciles de llenar, pero su premio no compensa.

Lo importante es guardar la moneda más grande que nos haya llegado para que el esfuerzo tenga un mayor premio. Habrá semanas que no nos lleguen estas monedas y semanas que nos entren muchas, pero lo relevante es coger el hábito de ahorrar cada día y gastar menos en cosas superfluas de bajo coste. Si las sacas del bolsillo o monedero, ya no te las puedes gastar...

Lo importante es coger el hábito de ahorrar cada día.

Ahorrar es cuestión de hábito, y los hábitos no se consiguen de la noche a la mañana. Seguramente al principio te cueste mucho, pero ya verás que a medida que avances, y con paciencia y perseverancia, podrás conseguirlo.

Tienes la voluntad y el conocimiento, es cuestión de tiempo que lo lleves a cabo. Cuanto antes empieces, ¡antes tendrás ahorros!


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