UN BUEN PLAN DE AHORRO PASA POR TENER UN FONDO DE EMERGENCIAS

Un buen plan de ahorro pasa por tener un fondo de emergencias

Un fondo de emergencias es una piedra angular dentro del plan de ahorro familiar y se destina a cubrir nuestras finanzas ante imprevistos de todo tipo. Sin embargo, hay tres aspectos que generan dudas entre los ahorradores: cuánto dinero debo tener guardado, dónde es mejor tenerlo y cómo puedo llevar la contabilidad de esa reserva.

En este artículo vamos a darles respuesta, aunque antes de empezar por estas cuestiones conviene que recuerdes que el fondo de emergencias está pensado para cubrir grandes imprevistos y no pequeñas goteras que te pueden surgir en el día a día. En cierto modo, este fondo es un seguro que te creas tú mismo para evitar desequilibrar las finanzas familiares ante una emergencia seria (accidentes, enfermedad, viudedad, desempleo, etc.).

Para esas pequeñas goteras del tipo imprevistos con electrodomésticos o con el coche, es mejor no contar con el fondo de emergencias. Si las finanzas familiares están saneadas , un crédito personal o la financiación mediante tarjeta de crédito serán más adecuadas para ese fin.

El fondo de emergencias está pensado para cubrir grandes imprevistos, no pequeñas goteras.

¿Cuánto dinero debo tener en un fondo de emergencias?

Esta es probablemente la pregunta más importante que debes hacerte. Los economistas te sugieren que tengas entre seis y doce meses de tus gastos fijos cubiertos, pero eso puede ser mucho dinero. Es más realista que tengas entre tres y seis meses. Además, al ser una cifra menor es más fácil de alcanzar y de mantener.

No obstante, la decisión es tuya porque depende de tu situación financiera familiar. No necesitas lo mismo si eres un funcionario y estás casado con otra funcionaria, que si eres autónomo y vives solo o tu mujer no trabaja.

En la medida en que tus ingresos mensuales familiares sean menos seguros, mayor debería ser el capital guardado en el fondo de emergencias. La clave entonces es valorar los gastos fijos que tienes en un periodo de, por ejemplo, tres meses para ponerte en situación.

Pero cuidado: el error es valorar solo las facturas fijas mensuales de un mes y multiplicarlas por tres para alcanzar el total necesario para un trimestre. Recuerda que no todos los pagos fijos son mensuales. Puedes tener pagos en meses alternos, como en muchos hogares la luz y el gas, y pagos trimestrales, como algunos seguros de otro tipo (hogar, decesos, etc.).

Además, debes contabilizar la parte porcentual de las facturas de productos tales como los seguros de vida o del hogar, que puedes tener en pagos anuales. Y también la parte que corresponda de los impuestos fijos anuales del tipo vivienda, basuras o vehículos.

Basta con que tengas entre tres y seis meses de tus gastos fijos en el fondo.

¿Cuál es el mejor sitio para guardar ese dinero?

Una vez estimado el importe del capital necesario para el fondo de emergencias hay que encontrar un lugar donde guardarlo. La primera idea puede ser el colchón, tal y como hacían nuestros abuelos, pero es mejor descartarla por motivos de seguridad y eficiencia.

El fondo de emergencias debe estar en un lugar seguro, pero también accesible, lo que hoy por hoy implica en algún tipo de instrumento financiero que se pueda operar online y que ofrezca una liquidez muy elevada.

De nada sirve un fondo de emergencia que no pueda estar disponible las 24 horas del día y los siete días de la semana, así que la mejor solución es una cuenta de ahorro asociada a nuestra cuenta personal, y que no tenga gastos o tenga los mínimos posibles .

Son cuentas de ahorro porque están pensadas para que dejemos un capital que no vamos a mover un tiempo. Por ello, pueden tener algún tipo de remuneración y no soportan operativas que sí tienen otras cuentas, como son las domiciliaciones.

Si te ves en la obligación de recurrir al fondo de emergencias podrás acceder a tu capital de forma rápida y segura mediante una transferencia bancaria entre tus cuentas. De la misma manera, a base de pequeñas aportaciones, podrás tener el capital deseado en poco tiempo.

Una cuenta de ahorro es el instrumento perfecto para guardar tu fondo porque es segura y líquida

¿Cómo puedo llevar bien la contabilidad de ese fondo?

La mejor manera de dormir tranquilo es saber que las cosas están donde deben. Eso implica tener bajo control el fondo de emergencias. No solo para que sepas en todo momento si está al ciento por ciento de su objetivo, sino también para que valores si te interesa aumentar o reducir el capital según vayas aprendiendo a gestionarlo.

Llevar la contabilidad de un fondo de emergencias es sencillo porque no deberías tener que contabilizar demasiadas operaciones al mes. Así, basta con que tengas un cuaderno o una hoja de Excel donde ir anotando las aportaciones y puedas ver el total del dinero guardado en cada momento.

Una vez alcanzado el importe objetivo, si no hay que recurrir al fondo, no hay nada que anotar. Y si recurres al fondo por algún motivo, puedes ver de un solo vistazo en el cuaderno o en la cuenta bancaria cómo queda.

Llevar la contabilidad del fondo es fácil porque no deberías realizar muchas operaciones al mes

Las tres claves para tener un buen fondo de emergencias son valorar bien el importe que necesitarás, el lugar o producto financiero que te ofrezca seguridad y liquidez donde custodiarlo, y la forma más cómoda de conocer su situación en cada momento. Y aquí te las hemos contado.

Ahora, te animamos a que sigas también esta propuesta y empieces a crear tu fondo de emergencias. Tu plan de ahorro familiar te lo agradecerá y podrás dormir más tranquilo.


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