DISPOSITIVOS PARA AHORRAR EN LA FACTURA DE LA LUZ

Ahorro luz

APARTE DE LAS BOMBILLAS DE BAJO CONSUMO EL MERCADO OFRECE OTRAS OPCIONES QUE PUEDEN AYUDAR A CONSUMIR MENOS

En los últimos años, además de las bombillas de bajo consumo, han aparecido en el mercado ciertos dispositivos o accesorios que están diseñados para reducir o controlar el consumo de energía que hacemos en los hogares. Que funcionen mejor o peor es difícil de valorar porque cada hogar es un mundo y lo que funciona en tu casa puede no funcionar en la mía.

Por otro lado, el precio de estos dispositivos es elevado y no siempre compensa su adquisición o, simplemente, no podemos estar seguros de si realmente funciona (si reduce la factura de la luz). En realidad, lo primero que tendríamos que hacer es aprendernos los datos que contiene la factura, para poder valorar correctamente nuestro consumo.

Y es que muchos de nosotros tenemos ya el contador inteligente, un aparato que facilita datos reales sobre el gasto energético de cada hogar. Y este dispositivo ya nos permite conocer lo que consume un mes determinado con respecto a los anteriores e identificar las horas de mayor consumo. Con esta información deberíamos ser capaces de valorar si la tarifa que tenemos es la más indicada y eso ya supondría un buen ahorro.

Otros dispositivos

Si ya somos capaces de valorar la factura de la luz, podemos pensar en instalar dispositivos como Nubings, un sistema para analizar en qué electrodomésticos y a qué horas se produce el consumo eléctrico de un hogar. Con esos datos, una familia puede realizar los ajustes más eficientes, desde la propia tarifa a los aparatos que disparan el consumo.

Para evitar el consumo fantasma, esos aparatos que gastan luz pese a estar apagados (en realidad, están en 'stand by', como los televisores) los expertos recomiendan las regletas con interruptor. Enchufamos los aparatos a esta regleta y la apagamos cuando salimos para no dejarnos nada gastando sin necesidad.

Si nos queremos complicar o facilitar las cosas, según se mire, la domótica permite (Wattio, Mirubee, WeMo o Ego) apagar o programar aparatos desde el móvil, algo que resulta muy útil si nos vamos y dejamos la lavadora o el lavavajillas encendido, por ejemplo y queremos evitar que consuman de forma innecesaria hasta que volvamos a casa y podamos apagarlos de forma definitiva. Además, esta tecnología facilita acciones sostenibles como la vajilla ecológica.

Automatizar como forma de ahorrar

La domótica no es barata, pero ofrece opciones con un potencial de ahorro en energía interesantes. Un ejemplo son los detectores de movimiento que algunas comunidades de vecinos tenemos instalados en las zonas comunes. Sólo hay luz si se detecta la presencia de alguien. Sin embargo, en una casa pequeña, no tienen mucho sentido.

Los termostatos inteligentes como el de Google son una buena solución. Se programan para que calienten la vivienda un rato antes de que lleguemos para no encontrarnos la casa fría y la necesidad de calentarla rápidamente, lo que supone más gasto. Muy parecidos también son los controladores de las persianas, que se bajan o suben a nuestro gusto para que la luz solar caliente un poco la casa o bajarlas si hace frío para que la aíslen más.

Al final, lo importante es dedicarle tiempo de una u otra manera a valorar el consumo que realizamos y, una vez detectado el agujero por el que gastamos de más, ponerle freno con alguno de los dispositivos o trucos de ahorro energético que mejor se adapten a nuestro hogar o a nuestro bolsillo, siendo tan importante lo uno como lo otro.


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