LAS CUATRO CLAVES DE LA PLANIFICACIÓN FINANCIERA

Planificación financiera

OBJETIVOS, PLAZOS, PRESUPUESTO Y CONTROL DE LAS DECISIONES SON VITALES EN LA PLANIFICACIÓN

La planificación financiera es el proceso de elaboración de un plan financiero integral, organizado, detallado y personalizado, que garantice alcanzar los objetivos financieros determinados previamente, así como los plazos, costes y recursos necesarios para que sea posible.

El concepto nació en Estados Unidos a principios de los años 70, como respuesta a la necesidad de tener en cuenta todos los aspectos que pueden influir en las finanzas de un sujeto, sea éste persona o empresa, y se ha ido desarrollando por todo el mundo en los últimos años, sobre todo como parte del asesoramiento financiero. A nivel doméstico, también nos puede ayudar a gestionar el presupuesto familiar.

Según como lo queramos estructurar, el proceso de la planificación financiera comprende cuatro etapas: objetivos, plazos, estrategia y control de las decisiones.

Objetivos y plazos

El primer paso que debemos dar es el establecimiento de los objetivos que perseguimos y su prioridad. A veces la mejor inversión es una reducción del gasto. Si tenemos deudas, siempre será mejor priorizar la amortización de las mismas que la búsqueda de la rentabilidad.

Un análisis o una auditoría sincera y real de lo que tenemos y debemos antes de empezar es un paso previo que a menudo se nos olvida. Ordenar el patrimonio es muchas veces el primer paso.

El segundo paso es la definición de plazos para alcanzar los objetivos. El dinero necesita tiempo para conseguirnos dinero, por lo que el control de unos plazos razonables es muy importante. Cada producto tiene su tiempo óptimo de inversión y hay que ajustarlo a nuestras necesidades.

Estrategia y control

A partir de los dos primeros puntos: objetivos y plazos, un experto financiero o, incluso nosotros, podemos poner en marcha la estrategia a seguir. En este punto es cuando elegimos los distintos productos financieros según nuestros objetivos, nuestro perfil de rentabilidad-riesgo y el tiempo de que dispongamos.

Es clave analizar la información financiera personal para poder construir una cartera que realmente de respuesta a nuestras necesidades. Si hablamos con un experto la sinceridad es lo más importante, por lo que no debemos ocultar ni ocultarnos nada.

El cuarto aspecto en la planificación financiera es la medición y el control de las decisiones tomadas para evitar desviarse de la ruta. Un análisis periódico de nuestros objetivos y estrategias nos permitirá ajustarnos mejor a los cambios que se produzcan en el tiempo.

Y en casa, una buena medición de los ingresos y gastos nos ayudará a tomar las mejores decisiones para administrar bien el presupuesto familiar.


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