MI HIJO QUIERE ESTUDIAR UN MÁSTER ¿CÓMO LO FINANCIO?

Financiación universitaria

LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS EN ESPAÑA VAN DESDE LOS 591 A LOS 2.372 EUROS POR GRADO, SEGÚN QUÉ Y DÓNDE SE ESTUDIE

No, el titular de este artículo no está elegido al tuntún. Según el Observatorio del Sistema Universitario (OSU) que se presentó este mismo año, el grado más caro de España (universidades públicas) es el de Ciencias de la Salud en Catalunya, que cuesta 2.372 euros, mientras que el más barato es el de Humanidades en Galicia, que tiene un coste de 591 euros.

Ya no hablamos de los más de 27.000 euros que te puede costar que tus hijos estudien en el extranjero (sin aviones ni estancias). Basta con que te pidan ir a la universidad para que tus finanzas familiares se derrumben, pues hay diferencias de hasta 1.781 euros en las matrículas de las universidades públicas españolas.

En algunos países como EE.UU. donde el precio de las universidades también se dispara (60.000 dólares al año en las mejores y 33.000 dólares de media, según HSBC), las familias empiezan a ahorrar desde la infancia y tienen, además, un sistema bancario que ofrece préstamos a los estudiantes que pueden pagar una vez finalizados los estudios e incorporados a la vida laboral.

Hablamos de un país donde puedes conseguir préstamos personales para la universidad, becas deportivas, becas tradicionales o becas del ejército. Pero sí, las diferencias entre universidades también son enormes.

¿Cuánto cuesta la universidad en España?

El informe OSU explica que son los gobiernos autonómicos los que marcan el precio del grado según una horquilla entre el 15% y el 25% del coste que tiene esa carrera, pero el redactado de la ley es "muy ambiguo" al explicar cómo calcular este coste.

Así, el precio mínimo de un grado en Catalunya es de 1.516 euros por año y el máximo de 2.372, una diferencia de 856 euros, la más alta en toda España. Mientras en Andalucía, por ejemplo, se establece un precio único de 757 euros para todas las carreras.

El grado más barato en España es de Humanidades en Galicia (591 euros) y el más caro es el de Ciencias de la Salud (Medicina) en Catalunya (2.372 euros). Además de Cataluña, Madrid y Castilla y León son las dos comunidades con los grados más caros (precios mínimos por encima de 1.000 euros por curso), mientras que las más baratas son Galicia, Extremadura y Cantabria (precios mínimos por debajo de 700 euros).

El estudio reconoce que las diferencias de precios del sistema universitario español no se encuentra en otros países europeos, pero apunta que los estudios de Humanidades suelen tener los precios más bajos, mientras que los de Ciencias de la Salud tienden a tener los precios más altos. También advierte que repetir curso puede cambiar mucho los costes.

¿Cómo ir a la universidad sin mandar a la familia a la bancarrota?

Lo más sensato es tener un dinero ahorrado para este fin, pero como eso no siempre es posible, hay que valorar las opciones reales que nos ofrece el mercado. Una vez calculado el importe aproximado de los años de estudio, la especialidad y la universidad donde se realizarán, hay que redondear al alza para cubrir otros costes adicionales, como pueden ser el comedor escolar, los libros o el material.

Con ese importe en mano, hay que buscar la financiación entre los especialistas en créditos. Hay dos opciones: o bien se pide un préstamo para el total calculado, o bien se pide prestado año a año. La primera opción puede ser la más cómoda porque se puede abonar a más largo plazo, pero puede quedarse corta si se repite curso o suben los precios. Es interesante para buenos estudiantes o familias con varios universitarios.

La segunda es más engorrosa, pero se ajusta más a las necesidades reales de cada año y reparte los diez meses de costes en doce pagos mensuales. Puede ser más interesante para familias con un solo universitario, peores estudiantes (posibilidad de repetir curso) o unas finanzas más saneadas. A la hora de pedir financiación, debemos conocer las diferencias entre crédito y préstamo para elegir entre la primera y la segunda opción.

Desde un punto de vista financiero, la primera tiene la ventaja de fijar las condiciones del préstamo ahora que los tipos de interés están en mínimos, mientras que la segunda se irá ajustando a los tipos según vayan subiendo, algo que irremediablemente va a ocurrir. Sea como sea, ante esta decisión mejor saber a quién solicitar un crédito.


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