SEGURO DE DEFENSA JURÍDICA ¿QUÉ ES Y PARA QUÉ SIRVE?

Seguro de defensa jurídica

PUEDES TENERLO CONTRATADO EN TU SEGURO DE COCHE O CASA... O NO

Muchos usuarios conocen el seguro de defensa jurídica como un apéndice de un seguro de automóviles que cubre las necesidades de litigar contra la Dirección General de Tráfico, Ayuntamiento o Comunidad Autónoma, etc. habitualmente en defensa del asegurado contra multas impuestas.

Sin embargo, es un tipo de seguro con un mayor espectro, que protege al cliente de cualquier situación que requiera un asesoramiento o protección jurídica ante reclamaciones, defensa penal u orientación legal, no sólo en su defensa, sino también en procesos jurídicos contra un tercero. Por eso siempre es importante ser conscientes de qué cubre y qué no cubre un seguro.

Se pueden contratar para cada contratiempo que se presente, pero también para cada colectivo en función de la actividad que realice. En función del perfil del contratante y su actividad, se estructura el contenido de las coberturas a contratar.

Un seguro o un apéndice a otro seguro

Muchos seguros tienen un anexo o cláusula de defensa jurídica que se centra en el objeto de la póliza, pero también puede escogerse como ampliación de la cobertura básica. En automóviles es muy habitual por la necesidad de recurrir multas de tráfico o aparcamiento no siempre transparentes, pero también puede ser muy necesaria para algunos empresarios autónomos. Conocer tus necesidades te permitirá saber cómo ahorrar en la contratación de los seguros.

Su cobertura principal es afrontar los gastos que se deriven de una reclamación en la que se vea afectado el asegurado, o los costes a los que tenga que hacer frente si decide iniciar un procedimiento para la salvaguarda de sus intereses particulares, de su familia o de su negocio. En ese sentido, por ejemplo, hay seguros contra ciberriesgos que muchos usuarios desconocen la posibilidad de contratar.

La ventaja real de este servicio es que lo proporciona un profesional que se encarga de asesorar al asegurado, reclama en su nombre y defiende sus intereses, con lo que se gana tiempo y dinero.

Garantías principales

Aunque las compañías pueden ofrecer este servicio de forma telemática, siempre han de permitir la libre elección de abogado y procurador, establecer los honorarios de los profesionales en una cuantía máxima y reconocer el derecho del asegurado a ser reembolsado de los gastos que haya asumido en procesos con discrepancia con la aseguradora y se obtenga un resultado beneficioso.

Además, se pueden contratar coberturas adicionales del tipo asistencia presencial, la redacción de documentos legales, el seguimiento en boletines oficiales, la defensa y reclamación de Herencias y demás procedimientos civiles, las fianzas, las reclamaciones de consumo y los gastos judiciales que se deriven de trámites cubiertos en contrato.

Este es uno de tantos seguros que es bueno tener y no utilizar nunca, pero si tenemos vecinos incómodos o utilizamos mucho el coche, podemos encontrarnos en la necesidad de recurrir a los servicios de un experto jurista y será entonces cuando queramos tener a uno cerca.


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