LEY DE LA SEGUNDA OPORTUNIDAD: CUANDO LAS DEUDAS PUEDEN PERDONARSE

Ley de la segunda oportunidad: cuando las deudas pueden perdonarse

La Ley de la segunda oportunidad lleva implantada en España desde 2015. Sin embargo, es aún una gran desconocida. Su finalidad es ofrecer a los particulares un mecanismo legal para que puedan reducir o cancelar sus deudas tras un fracaso financiero y volver a empezar de nuevo. Su objetivo es, por tanto, evitar que una familia se quede en la calle o lo pierda todo por un revés empresarial o personal.

La cifra de las personas que piden una segunda oportunidad crece. Pese a ello, en España solo 50 personas lo han logrado desde 2015, cancelando un total de 6 millones de euros. Según los últimos datos disponibles, solo en 2018, más de 3.500 personas solicitaron acogerse a la misma, cuando en los países europeos llegan hasta 180.000 casos al año.

También es cierto que, en el resto de Europa, la Ley de la Segunda Oportunidad (el mecanismo de segunda oportunidad, reducción de la carga financiera y otras medidas de orden social) lleva más de 10 años en vigor y el procedimiento va más rápido, puesto que en cuestión de 3 o 6 meses el proceso está concluido.

Si sigues leyendo, te contaremos un poco más en qué consiste esta Ley de la Segunda Oportunidad, cómo puedes acogerte a ella, cuáles son sus requisitos y de qué deudas puedes deshacerte .

En España, 50 personas han logrado cancelar todas sus deudas desde 2015

¿Qué puedes conseguir con ella?

La Ley de la Segunda Oportunidad permite exonerar a particulares y autónomos del pago de su deuda siempre que demuestren que han actuado de buena fe, y que han intentado un acuerdo con los acreedores para aplazar la deuda, fijar un calendario de pago inferior a diez años o abonarla mediante la cesión de bienes.

Es similar a la solicitud de un concurso de acreedores que pueden hacer las empresas, solo que lo puede solicitar un particular. Se diferencian en que las empresas han de cursar la solicitud por la vía mercantil, mientras que los particulares lo solicitan ante un juzgado de primera instancia.

Antes de la entrada en vigor de esta Ley, los particulares morosos podían ser perseguidos de por vida por sus acreedores, aunque ya no tuvieran nada, lo que los llevaba absolutamente al límite, no solo financiero, sino psicológico.

Ahora, el objetivo es lograr que un juzgado dicte Beneficio de Exoneración del Pasivo Insatisfecho (BEPI) lo que significa cancelar las deudas y empezar nuevo sin lastres económicos.

Antes, los particulares podían ser perseguidos por sus deudas de por vida

¿Qué requisitos te exigen para acogerte a la Ley?

Como hemos adelantado anteriormente, para acogerte a la Ley de la segunda Oportunidad, tienes que demostrar que, al menos, has intentado un acuerdo extrajudicial para iniciar un proceso de liquidación de tus bienes no imprescindibles para continuar con tu actividad profesional- con el fin de abonar tus deudas o pactar un plan de pagos con tus acreedores.

Si demuestras que el acuerdo previo no ha sido posible, puedes solicitar un concurso de acreedores voluntario del que puedes salir sin la mayor parte de tus deudas.

Sin embargo, la deuda no puede superar los cinco millones de euros, debes demostrar que te encuentras en una situación de insolvencia tal que el pago de las deudas te impida pagar tus gastos necesarios, y no haber cometido ningún delito socioeconómico.

Para demostrar tu buena fe tendrás que demostrar que nunca has sido declarado culpable en un concurso de acreedores, condenado por delitos del patrimonio, contra el orden socioeconómico, de falsedad documental, contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social o contra los derechos de los trabajadores en los 10 años anteriores y cuando no hayas rechazado un empleo adecuado a tu capacidad en los 4 años anteriores.

Debes demostrar que no ha sido posible el acuerdo previo con los acreedores

Cómo se hace y algunos otros aspectos destacados

Para acceder a los beneficios de esta ley, debes presentar el acuerdo extrajudicial de pagos ante un notario. Desde ese momento, no pagas más intereses de los créditos ordinarios y se paralizan todas las acciones judiciales habidas y futuras (ejecuciones y procedimientos civiles en curso).

Sin embargo, conviene que sepas que el proceso concursal puede demorarse dos o tres años en los juzgados, que el procedimiento concursal cuesta dinero (mediador, abogado, procurador) y que no siempre prosperan los acuerdos extrajudiciales.

Además, hay deudas que nunca podrás exonerar, tales como la manutención alimenticia de los hijos y las contraídas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social.

Según el orden de prioridad de cobro, los primeros que se llevarán su parte son los bancos que te han concedido la hipoteca, la Seguridad Social y la Agencia Tributaria; después, los acreedores del procedimiento (mediador, administrador concursal...) y, por último, las entidades financieras que te concedieron préstamos personales y créditos al consumo.

Hay deudas que nunca te van a perdonar, como la manutención de tus hijos

Los expertos consideran que le Ley de la Segunda Oportunidad no se utiliza más porque es un tanto desconocida, pero también porque es mejorable. Sin embargo, para personas al borde de la quiebra absoluta (pérdida de la vivienda, por ejemplo) resulta de gran ayuda al proporcionar una vía de escape real.

Con esta ley no puedes evitar todas tus deudas, pero puedes lograr esa segunda oportunidad si te pones en marcha antes de que sea demasiado tarde. Nunca esperes a ver el precipicio de cerca , tal y como te venimos explicando en economiaparati.com, pero si las deudas te comen , dedica tus últimos esfuerzos financieros a poner en marcha el concurso, pues no es gratuito, y date una segunda oportunidad.


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