¿PARA QUÉ SIRVE UN SEGURO ASOCIADO A UN CRÉDITO?

Seguro asociado a un crédito

ES RECOMENDABLE CUBRIRSE ANTE UNA DEUDA IMPORTANTE, PERO NO OBLIGATORIO

Cuando solicitamos un préstamo hipotecario debemos plantearnos la necesidad de contratar algún tipo de seguro o seguros que cubran la propiedad o el pago de la deuda contraída.

En algunos casos, los intereses de los hipotecados y del prestamista pueden coincidir, pero no siempre es así. Una cosa es lo que interesa a la entidad financiera, y otra, lo que interesa al endeudado.

Primero, debemos valorar si las exigencias de la entidad financiera son razonables en cuanto al tipo de seguro que nos exigen contratar; es razonable que nos pida algún tipo de seguro que reduzca el riesgo potencial, pero no que sean de la aseguradora que ellos decidan o que la entidad sea el primer beneficiario del mismo.

Obligatorios, con matices; totalmente aconsejables

Los seguros de un préstamo hipotecario son obligatorios porque sin ellos la entidad financiera no nos va a dejar el dinero (los exige para minimizar su riesgo) pero no es una exigencia legal.

Sí conviene contratarlos, porque al asumir una deuda tan elevada cualquier protección es poca. A medida que vivimos en ella, hacemos nuestra la vivienda y nos atamos a la misma de forma sentimental, por lo que conviene cubrirnos ante eventualidades negativas.

Igualmente, contratar ciertos seguros, puede mejorar las condiciones de la hipoteca (tipo de interés) por lo que es conveniente hacer números. Algo parecido a lo que pasa con los seguros de las tarjetas de crédito.

No obstante, con el paso de los años, debemos revisar los seguros para que se adapten a las nuevas circunstancias y llegado el caso, podemos cancelarlos antes de terminada la amortización.

Los expertos recomiendan comparar seguros de distintas compañías para valorar coberturas y precios puesto que no existe obligación legal de contratar los ofrecidos por el banco.

Tipos de seguros que te puedes encontrar

Los préstamos hipotecarios pueden contratarse con tres grandes tipos de seguros: los multirriesgo, los de amortización de préstamo y los de protección de préstamo.

El multirriesgo o seguro de daños sobre el inmueble hipotecado pretende indemnizar al propietario de la vivienda por daños que afecten gravemente a la propiedad y que reduzcan su valor. Suele ser obligatorio porque de haber daños, el valor de la garantía hipotecaria se reduciría y aumentaría así el riesgo para la entidad prestataria.

Los seguros de amortización de préstamos tienen la finalidad de hacerse cargo de la deuda hipotecaria pendiente de amortizar o una cantidad fija en el caso de fallecimiento o invalidez del asegurado (e hipotecado). Son un seguro de vida dirigido a la persona o personas (matrimonio) que se hipotecan para que el fallecimiento de uno de los cónyuges no deje al otro con toda la deuda.

Por último, también se pueden contratar seguros como los anteriores, pero con carácter temporal y se denominan seguros de protección de préstamos. Una vez amortizado el préstamo, desaparece el seguro.


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